La tendencia a autolesionarse de los jóvenes

Son muchos y cada vez más los jóvenes y adolescentes que llegan a las consultas y nos dicen que cuando se sienten mal se hacen cortes, se arañan, y en general muestran una conducta con tendencia a autolesionarse.

 

¿Por qué se autolesionan los jóvenes?

Los padres no entienden qué está pasando e incluso se alarman. Lo que no saben muchos de los padres es que ellos no son los únicos que lo viven, no se trata de casos aislados. Un estudio reciente informa de que los adolescentes se autolesionan cuando no se sienten bien, especialmente aquellos que no cuentan con las habilidades necesarias para hacer frente a los problemas.

 

Esta práctica se “popularizó” a partir de 2012, con unas cifras cada vez más altas, según coinciden numerosos especialistas, y muestran las estadísticas, como la del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona.

 

Brazo con cortes y autolesiones

Imágenes de autolesiones que se encuentran en blos y redes sociales habitualmente

Además muchos de estos adolescentes son capaces de compartir en las redes sociales fotos de sus cortes, golpes o incluso quemaduras.

 

Todo esto no es más que la manifestación conductual de un problema emocional del menor. Cuando les preguntas a los jóvenes por qué hacen esto, la mayoría dan respuestas similares todas ellas en torno a que infringirse y sentir un dolor físico no les hace sentir el dolor emocional que sienten, por lo que temporalmente se evaden de esas emociones sengativas.

 

Por supuesto esta es una forma nada saludable de canalizar el dolor. De este modo expresan rabia, dolor, ira, enfado y sienten así que se ‘liberan’ del problema.

 

Es importante darse cuenta de que en muchas ocasiones los jóvenes no buscan llamar la atención autolesionándose, sino que la tendencia a actuar así puede ser debido en un porcentaje muy alto a lo que estamos explicando: falta de habilidades resolutivas o incapacidad de hacer frente a los problemas y canalizar las emociones.

 

Cómo evitar que los hijos se autolesionen

Lo primero de todo es saber que la tendencia a autolesionarse que presentan algunos jóvenes no es algo particular de su hijo o hija, es un fenómeno generalizado y cada vez más frecuente. Nunca riñas a tu hijo por hacer eso, intenta entender que detrás de esa conducta hay problemas y algo ocurre.

 

Puede que quiera contártelo o puede que no lo quiera expresar o simplemente no sepa cómo hacerlo. Ofrécele externa ayuda si tú no sabes cómo ayudarle.

 

Los jóvenes pueden llegar a herirse partes del cuerpo como los brazos o las piernas. Muchos padres se asustan porque creen que su hijo quiere quitarse la vida. En la mayoría de casos los jóvenes no quieren quitarse la vida, simplemente lo hacen como medio para canalizar el dolor.

 

Estos daños se realizan de manera consciente y de forma intencionada. Habitualmente suelen hacerse daño en partes del cuerpo que se puedan ocultar para que otros no les vean. Estos jóvenes no conocen otras formas de manifestar sus emociones.

 

Madre hablando positivamente con hija (importancia de la comunicación)

Madre hablando de manera positiva con su hija. Fuente: starmedia.com

 

La mejor manera de solucionar estos problemas es previniendo. Hablar con ellos, comunicarnos, expresar las emociones negativas y positivas y aprender a ‘resolverlas’ es la mejor manera de ayudar a nuestros hijos.

Muchos padres ayudan y protegen a sus hijos durante la educación quitando de en medio toda piedra que hay en su camino para ayudarles a lidiar con los problemas, pero lo que no saben muchos o no son conscientes es que de esta forma no ayudamos a nuestros hijos ya que la próxima vez que vea una piedra en su camino la solución será llamar a su padre o a su madre para que se la quiten de en medio, y si ellos no están, tropezarán y el golpe será más duro.

 

Debemos enseñarles a ser autónomos y a aprender a enfrentarse a todo problema con el que se encuentren en la vida porque haber, hay y habrá siempre problemas, y se dan durante todo el ciclo de la vida.

 

Las herramientas que debemos considerar a la hora de prevenir la tendencia a autolesionarse en los adolescentes son la comunicación, la autoestima y la autoconfianza con uno mismo, la empatía, la asertividad, la flexibilidad o la adaptación al medio, a las circunstancias, a las personas, la resolución de problemas, la negociación.

 


Te puede interesar…

5 errores típicos y 5 pautas para educar a los hijos


 

Debemos aprender nosotros mismos como adultos y dar ejemplo para así poder enseñar a los hijos a afrontar las situaciones con calma, sin hacerse daño a uno mismo y a los demás. Normalmente cuando nos enfadamos, podemos sentir rabia o cualquier otra emoción de esta índole, al final los más dañados somos aquellos que sentimos las emociones.

 

Darles alternativas a las autolesiones

Podemos enseñar a los hijos otras alternativas a las autolesiones según la emoción que estén sintiendo.

 

La culpa

Si notamos que tienen sentimientos de culpa, podemos pensar que de muchas cosas no tenemos control al igual que de otras muchas otras sí. No somos culpables de las cosas que ocurren, somos responsables de las situaciones, de nuestra vida, pero no de las de otros. Hagamos hijos responsables, que sepan que ellos son responsables de lo que piensan, sienten y hacen ellos, y los demás son responsables de ellos mismos.

 

Eliminar la palabra culpa del vocabulario y cambiarla por la palabra responsabilidad, nos ayudará a sentirnos mejor y al fin y al cabo a canalizar esta emoción. Y en caso de no haber sido responsable o no haber salido algo bien en algún momento de la vida, pensar que debemos aprender de nuestros errores y nunca castigarnos por ellos porque de haberlo sabido no hubiéramos actuado como lo hicimos, pero da la casualidad de que… ¡no somos adivinos, no podemos vivir sabiendo lo que va a pasar siempre!

 

La rabia

Cuando detectamos que tienen arrebatos de rabia podemos enseñar a expresar dicho dolor mediante la palabra, mediante la comunicación. Enseñar a nuestros hijos a callar cuando algo no nos gusta, los estará enseñando a no canalizar la rabia. La rabia sólo se canaliza expresándola, transmitiéndola.

 

Y en general…

Al igual que estas emociones, el resto de emociones también se canalizan pero hay que aprender o más bien enseñar a canalizarlas y muchas veces son los propios padres los que no saben o han sabido hacerlo.

 

 

En resumen, si aprendemos más sobre las emociones, somos más inteligentes emocionalmente hablando y por tanto se reducirán ampliamente las posibilidades y la tendencia a autolesionarse o tener problemas psicológicos en nuestros hijos.

 

Escribe aquí tu comentario

Loading Facebook Comments ...

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *