El orgullo

El orgullo es vanidad, arrogancia, exceso de estima por uno mismo, siendo en ocasiones disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas aunque, como todos sabemos, esto último no suele ser así definición de la R.A.E.).

 

Mujer con mirada orgullosa

¿Hasta qué punto es bueno el orgullo? Fuente de la imagen: theimaginativeconservative.org

¿Eres orgulloso u orgullosa? Te explicamos cómo es una persona orgullosa, y qué sucede cuándo se es orgulloso.

Desde el punto de vista de la psicología, una persona orgullosa es aquella que utiliza habitualmente una ‘capa protectora’ para tapar o enmascarar sentimientos de inferioridad que siente en realidad con respecto a sí misma o con respecto a la relación que tiene con otra persona.

Con el orgullo lo que hacemos es protegernos, pero sobre todo engañarnos a nosotros mismos. Pero lo hacemos para hacer frente al miedo y las consecuencias que tememos sufrir de una situación o acción.

 

¿Qué ocurre con el orgullo?

Tener confianza en nosotros mismos ayuda, eso es bueno. Pero si este exceso de confianza es demasiado grande lo que vamos a conseguir es bloquear todas las cosas positivas que nos puedan pasar o nos pudieran ocurrir, por el simple hecho de poner una barrera, una barrera llamada orgullo.

 

Nunca viene mal que nos paremos a pensar si quizá nos estamos pudiendo equivocar en una situación. Dejar un margen de error en nuestros actos con respecto a otras personas, nos permitirá acercarnos a ellas y conseguir, por qué no, aquello que tanto deseamos pero que no hemos conseguido con anterioridad.

 

Una persona orgullosa tiene por delante primero su persona, después su persona también y por último su persona. No confundamos autoestima con orgullo. “Primero yo” está muy bien, pero ha de ser un “primero yo” teniendo en cuenta a los demás.

 

Un exceso de confianza tampoco es positivo, puesto que nadie es perfecto y todos al fin y al cabo cometemos errores. El orgullo puede alejarte de conseguir tus resultados.

 

La persona orgullosa cree que son los demás los que se equivocan, tienen que cambiar y que por tanto ellos nada tienen que hacer, sólo protegerse para que los errores de los demás no les hagan daño.

 

Es ahí por tanto, donde se quedan bloqueadas y no avanzan en ninguna dirección. Sólo en colocarse su armadura, llevando peso encima, y quizá sentirse mal porque las cosas no han sido como esperaban porque el otro no ha cambiado como a él le gustaría.

 

La capacidad de poder darse cuenta de que quizá esa exigencia y perfección que esperan de los demás, no es tan eficaz, y le podrá permitir al orgulloso romper con su propia barrera y quizá así conseguir dar pasos y avances en otra dirección.

 

Imagen de frase sobre el orgullo: Cuando el orgullo comienza el amor muere, de Johann Caspar Lavater

Frase sobre el orgullo de Johann Caspar Lavater. Fuente: akifrases.com

 

Tener orgullo o estar orgulloso

Evidentemente todos hemos usado en alguna ocasión ambas expresiones. Las personas que tienen orgullo propio, lo definen como ‘amor propio’, como un arma o caparazón poderoso que sólo sirve para protegerse ante los males y que en ocasiones no nos permite avanzar.

 

Sin embargo, estar orgulloso de mí o de alguien, significa algo completamente distinto, y es algo completamente sano, puesto que aquí se trata de reconocer que hemos conseguido resultados que deseábamos con nuestro esfuerzo o el de otros.

 

Sin embargo no lo confundamos tampoco con la soberbia, que nos hace sentirnos únicos y maravillosos y por tanto los mejores del mundo y que nadie es mucho mejor que nosotros.


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¿Y entonces qué hago?

No olvidemos que es importante valorarse a uno mismo, respetarse, quererse… pero sin olvidar que los demás también existen y que vivimos en sociedad, y sin olvidar tampoco que sobre todo cometemos errores y nadie es perfecto.

 

Por tanto si crees que alguien ha hecho algo mal pero no da su brazo a torcer, si crees que nadie te llama pero tú no haces nada más que colocarte tu caparazón y no llamar tampoco para tomar ese café, hacer esa visita o simplemente esa llamada pendiente, piensa si tú quieres hacer realmente lo mismo que esa persona y ponerte tu caparazón.

 

Recuerda que protegerte y ponerte la coraza te convertirá en una persona orgullosa. Así que pregúntate, ¿consigo así lo que quiero? Si la respuesta es no, piensa si debes dar otros pasos.

 

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