Qué hacer y qué no hacer en las discusiones de pareja

Está claro que en todas las parejas hay diferencias y discusiones. A veces más y a veces menos. Esto es inevitable, pero lo que sí está en nuestras manos es minimizar estas situaciones y sus consecuencias. Para ello se pueden aplicar estos consejos, que no son sino técnicas de Psicología con demostrada eficacia. Veamos a continuación qué hacer y qué no hacer en las discusiones de pareja.

Qué se debe hacer

– Si estás teniendo diferente punto de vista a la hora de opinar con tu pareja, lo primero es ser consciente que es normal que esto pueda pasar. Todos no pensamos igual y vemos las cosas de la misma manera. No intentes ‘chafar’ el punto de vista del otro. Respétalo y sobre todo cuando hables de tu punto de vista no hables como si de una imposición se tratara. Habla en términos como ‘en mi opinión…’, ‘puede que tú pienses así pero yo lo veo así….’, ‘que pensemos de forma diferente no quiere decir nada, nadie tiene la verdad absoluta de ciertas cosas’, etc.

– Si eres de los que te pones muy nervioso y empiezas a alzar la voz al discutir y crees que puedes ‘perder los papeles’, es recomendable que aplaces la conversación. Es aquí cuando utilizamos la técnica del tiempo fuera. Esto quiere decir que cuando uno de los dos ve que la conversación puede acabar mal, es mejor decir ‘vamos a dejar esto ahora y después seguimos hablando de ello’. Esto ayuda a disminuir los niveles de ansiedad pero ojo, el que dice de aplazar la conversación, es el que luego vuelve a intentar a hablar con la pareja y por supuesto éste o ésta acepta y en caso de rechazar, el funcionamiento de nuevo sería el mismo.

Todos podemos cometer errores, claro que sí, por tanto si tu pareja te pide disculpas, se acerca a ti, intenta hablar contigo, ten cuidado. A veces tras una discusión hay personas que no aceptan las disculpas, los besos, las caricias… Es importante saber que si rechazas estas cosas, estás en tu derecho pero también es importante saber que cada vez que rechazas un acercamiento, éstos tienden a disminuir con el tiempo. Pedir perdón es de sabios y aceptarlo también. De nada sirven los rencores.

Comunícate siempre que puedas con tu pareja. Uno de los principales problemas de pareja que derivan en problemas mayores son los problemas de comunicación. No intentes adivinar ni dar por hecho cosas, contesta cuando te hablen (no ignores), habla y comunícate, pregunta, si algo te molesta no pretendas que el otro lo sepa sin decirlo, no esperes a que te cuenten las cosas para contar tú las tuyas, cuéntalas, pregunta a tu pareja lo que quieras saber, en definitiva, comunícate. Recuerda que lo importante no es tanto qué se dice sino cómo se dice. Es imposible no comunicar. Hablando de más se comunica y callando también.

pareja-discutiendo-que-hacer-en-las-discusiones-de-pareja

Pareja en medio de una discusión. Fuente de la fotografía: http://www.personal.psu.edu/afr3/blogs/SIOW/2011/10/arguing-can-be-good-for-you.html

 

Qué no debemos hacer

– Si algo te molesta no grites. No te desesperes. Aprende a utilizar la comunicación asertiva, que no es más que defender lo que piensas sin ofender a tu interlocutor.

No trates de defender tu punto de vista como si fuera el único y válido y mucho menos hagas sentir a tu pareja que ‘no tiene razón en lo que dice’, ‘que no tiene sentido lo que dice’, ‘que nadie diría eso que estás diciendo’, ‘que se te ocurren mil maneras de pensar menos esa’…Todas estas frases ofenden y no es más que una forma de comunicar ofensiva.

No dejes en evidencia a tu pareja delante de nadie con expresiones como ‘dile lo que piensas de esto a ver qué te dicen ellos’. Y volviendo a lo de antes, hay maneras y maneras de decir esto mismo sin ofender.

No rechaces los acercamientos que pueda tener tu pareja porque a la larga pasarán factura y sobre todo es importante saber que aunque para ti siempre tengas la razón (que no es ‘siempre’ seguramente) y pienses incluso que no ofendas, que en ocasiones tu pareja puede sentirse ofendida o molesta. Es importante que tanto uno como el otro se acerquen mutuamente. A todos nos gusta sentirnos comprendidos y aquí entra en juego la parte de la empatía combinada con la comunicación. ‘No te he querido ofender pero si así te has sentido, lo siento’. Por ejemplo. Ponernos en el lugar del otro es algo fundamental para que una pareja funcione.

Si sigues estos breves consejos y sobre todo respetas que no todo el mundo puede pensar como tú y que esto es igualmente válido para todos, verás que todo fluye de forma más sencilla. ¡Ah! Y si tu problema más que las discusiones es haber caído en la rutina de pareja, te recomendamos leer este artículo.

 

Escribe aquí tu comentario

Loading Facebook Comments ...

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *