El trastorno obsesivo-compulsivo

          Habrás oído hablar muchas veces del trastorno obsesivo-compulsivo o TOC pero, ¿te has parado a pensar que significa esto y que hay detrás de él? Los trastornos obsesivo-compulsivos están catalogados dentro de la categoría de los trastornos de ansiedad. Se caracterizan básicamente por la presencia de obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos persistentes que se vivencian como invasores y sin sentido, que se intentan suprimir o neutralizar, pero que en ocasiones cuesta. La persona no considera esta obsesión como algo externo a ella sino que la reconoce como un pensamiento propio.

          Las compulsiones, por el contrario, son conductas o acciones mentales repetitivas (rezar sin parar, contar sin dejar de hacerlo, repetir lo mismo muchas veces, etc.), que se producen por lo general en respuesta a una obsesión. No existe una conexión realista entre el peligro que la persona quiere evitar y la conducta que realiza para evitarla o bien esta conducta es desmedida (por ejemplo, lavarse 10 veces las manos para eliminar por completo la contaminación resultante de haber tocado un objeto). Generalmente estas conductas son irracionales o excesivas.

          Es frecuente que obsesión y compulsión se den conjuntamente pero en ocasiones se puede dar únicamente una de ellas de forma aislada. La irracionalidad de las obsesiones y compulsiones es algo que no siempre admite un paciente que las padece. En general éstos están completamente convencidos de que algún desastre puede darse si no realizan el ritual que ellos tienen en mente.

 

Criterios para el diagnóstico Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

A) Se deben cumplir todos los criterios para las obsesiones y compulsiones.

– Las obsesiones se definen por:

1. La persona tiene pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que en ocasiones se pueden interpretar como intrusas e incontrolables.

2. Estos pensamientos no son los que se pueden dar cuando ocurren problemas reales de la vida diaria.

3. La persona intenta ignorarlos pero no le es fácil. Los demás les dicen que son ‘exagerados’, ‘que no es para tanto’, ‘que se está obsesionando’.

4. La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes son producto de su mente, no son alucinaciones sino que son pensamientos propios.

– Las compulsiones se definen por:

1. Comportamientos repetitivos (como pueden ser lavarse las manos seguidamente muchas veces, poner objetos en orden y al milímetro, comprobaciones una tras otra si se ha apagado el gas, si se ha cerrado bien la puerta, etc.) o actos mentales repetitivos (rezar, contar o repetir palabras en silencio, ‘si hago esto, no pasará esto otro’, ‘si subo aquí, no pasará esto’, etc.) que la persona se ve obligada a realizar para responder a su obsesión.

2. El repetir ciertos comportamientos ‘le sirve’ a la persona para prevenir o reducir el malestar.

B)  En algún momento durante las obsesiones, la persona ha llegado a reconocer que estas obsesiones o compulsiones son de carácter irracional o excesivo (no es para tanto). En el caso de los niños este punto no se da ya que no reconocen en muchos casos la irracionalidad de sus pensamientos o comportamientos.

C) Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar significativo en ciertas áreas de su vida (pareja, trabajo, ocio, social, etc) y en la mayoría de los casos son una pérdida de tiempo (las obsesiones y compulsiones ocupan más de 1 hora al día).

D) Si hubiera otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones estaría limitado a él (en el caso de preocupaciones por la comida podría deberse a un trastorno en la alimentación, la conducta repetitiva de arranque de cabellos está relacionada con la tricotilomanía, inquietud por la propia apariencia hace referencia a un trastorno dismórfico corporal, preocupación excesiva de tener una grave enfermedad a pesar de que los análisis médicas indiquen lo contrario, se refiere a la hipocondría, etc.).

E) Otro de los criterios es que este trastorno obsesivo–compulsivo no sea originado por los efectos directos de una sustancia (ya sean drogas, fármacos) o de un problema médico (enfermedad).

obsesión-higiene

Fuente: http://laurafuster.psicologaenvalencia.es/files/2013/09/tocmanos.jpg

 

          Recuerda que si te sientes identificado con alguno o todos estos síntomas,  es aconsejable que busques ayuda profesional para que puedan diagnosticar tu problema con el fin de resolverlo y lograr así tu satisfacción personal. Los trastornos obsesivos–compulsivos tienen solución con ayuda psicológica e incluso en algunos casos con ayuda farmacológica. Nunca te autodiagnostiques porque existen múltiples trastornos que pueden hacer que te confundas. Sólo un profesional puede diagnosticar, prevenir y tratar el posible problema que tengas. ¡Busca ayuda!

 

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